Archivo de la etiqueta: impacto económico

Hordas ciclistas y la sostenibilidad

Cada vez es más frecuente leer noticias sobre el abundante número de participantes en pruebas populares organizadas en distintos pueblos de nuestra geografía. Los titulares destacan los miles de ciclistas que se dan cita un día concreto en tal localidad para disfrutar de un día de bici. Todos (organizadores, patrocinadores, alcaldes y comerciantes) se vanaglorian del éxito medido en el amplio número de asistentes. Sin embargo, ¿es este el tipo de contribución que deseamos que la bicicleta realice al desarrollo de las zonas de interior? ¿Son todo impactos positivos?
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8000 km de travesías btt y el turismo de la mountain bike


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Según nuestro recopilatorio de travesías btt organizadas, en nuestro país ya puedes recorrer 8.000 km con tu mountain bike viajando de un pueblo a otro sin necesidad de llevar alforjas, es decir, contratando los servicios de alguna de las 20 empresas que ofrecen este servicio.

Esto, unido a los más de 7.000 km de rutas señalizadas por los centros btt, comienza a conformar una oferta turística de la mountain bike bastante significativa en nuestro territorio. Como indicábamos en una entrada sobre las fuentes de impacto económico de la btt, las travesías organizadas y los centros btt son dos fuentes que la mountain bike puede generar.

Sin embargo, a pesar de la ya interesante oferta, la traducción en impacto económico es todavía bastante limitado debido a diversos factores como, Sigue leyendo

Mountain bike, turismo y fuentes de impacto económico

Al igual que sucede en muchos otros sectores, en nuestro país siempre vamos por detrás en cuanto a percatarnos del potencial que algunas actividades tienen para nuestra economía. No sucede así en otros países donde desde hace una década trabajan de forma estratégica, es decir, a largo plazo para aprovechar las posibilidades de una actividad económica, saludable y sostenible. En esta entrada tratamos de responder a la pregunta de ¿cómo genera actividad económica la mountain bike?

 

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Las cifras de Aramonbike, Zona Zero y Pedals

Recientemente han aparecido distintas informaciones sobre la repercusión o el impacto económico de distintas actuaciones de turismo de mountain bike. En concreto, Aramonbike informaba de que en los tres años que lleva en funcionamiento ha conseguido más de 12.000 pernoctaciones, lo que ha supuesto 1,6 millones de euros (de ingresos). Por su parte, el centro btt Zona Zero ubicado en la población oscense de Aínsa-Sobrarbe, nos informa de las más de 4.000 pernoctaciones contabilizadas durante los meses de julio a septiembre en su primera temporada. Por último, Pedals d’Occitània registraron 4.000 pernoctaciones en esta temporada, según un video del programa Temps d’Aventura de TV3.

Alegra saber que, en medio de la madre de todas las crisis económicas, estas iniciativas funcionan a las mil maravillas, además de ser responsables con el medioambiente. Y es que los datos de impacto económico siempre son muy sufridos, básicamente porque las notas de prensa elaboradas por los gabinetes de comunicación de empresas y administraciones son muy agradecidas, especialmente si no van acompañadas de informes o datos que respalden las afirmaciones que comunican.

Desde Wibikes nos pusimos en contacto con Aramonbike (era el único que además de datos de pernoctaciones, ofrecía cifras de impacto económico) para obtener más información y detalle sobre los cálculos y estimaciones que les habían llevado a tal resultado. Amablemente nos respondieron: los cálculos son documentos internos de trabajo que no podemos hacer públicos al tratarse de facturaciones de terceros. (sic)

No es que desconfiemos de los datos ofrecidos, pues desconocemos si las pernoctaciones mencionadas son muchas o pocas. Y ahí es precisamente donde empiezan a surgir las cuestiones por la falta de transparencia: ¿cuáles eran las pernoctaciones en esas zonas antes de que existieran estas iniciativas? ¿qué porcentaje de las visitas se deben exclusivamente a estas actuaciones? (si el turista viaja a la zona por diversos motivos, entonces, siendo rigurosos, no deberían imputarse el cien por cien de los impactos) ¿cuál es el patrón de gasto de los visitantes, es decir, cuánto y en qué gastan su dinero mientras están allí? ¿consume más este tipo de turista? ¿cuál es su estancia media frente a otros turistas?, etc.

Este tipo de datos sin ningún informe que los respalde solo sirve para dos cosas: colgarse medallas de hojalata, y devaluar otros estudios rigurosos de impacto económico que de vez en cuando elaboran universidades, centros de investigación o instituciones de reconocida trayectoria. Un ejemplo de estudio de impacto económico de la mountain bike es el realizado por la región de British Columbia (Canadá). Informe sencillo, pero con la mínima rigurosidad que se requiere.

Sin duda las iniciativas de Aramonbike, Zona Zero y Pedals son magníficos ejemplos de cómo fomentar el desarrollo económico en zonas de interior, y de una manera sostenible con el entorno. Por ello, consideramos que estas experiencias se deberían extender a otros territorios. Sin embargo, al mismo tiempo, deberían hacerlo con la tan cacareada responsabilidad social corporativa, huyendo de prácticas poco rigurosas que lo único que consiguen es socavar la credibilidad de proyectos, que en otros países han conseguido el reconocimiento social por su buena gestión.

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Btt, Canadá e impacto económico

En una entrada anterior hablábamos de cómo los centros btt pueden ser un elemento importante de desarrollo económico para algunas zonas rurales. En ese artículo también señalábamos cómo muchas de esas iniciativas quedan inacabadas, lo que resta gran parte de su potencial dinamizador.

En otros países más adelantados que el nuestro, esto lo tienen bastante claro. Así, en 2006 la Asociación de Turismo de Bicicleta de Montaña del Oeste de Canadá ya realizó un estudio del impacto económico que suponía esta actividad sobre North Shore, Squamish y la conocida Whistler. Los resultados (en dólares canadienses de la época. El cambio actual es 1€=1.30 $) hablan por sí solos:

El gasto directo que se dejan en estas regiones los turistas de la mountain bike, es decir, no residentes en la zona que viajan para la práctica de este deporte, ascendía por entonces a 10.3 millones de dólares canadienses. Esto generó un impacto sobre la renta (valor añadido) de la zona de 9.3 millones de dólares canadienses, y se generaron o mantuvieron 195 puestos de trabajo.

La importancia de estas cifras es mayor si consideramos que este impacto se produjo únicamente en 3 meses y medio de actividad, de junio a mediados de septiembre (la climatología de la zona condiciona fuertemente el periodo de actividad), y que se trata de un impacto producido por el funcionamiento de la actividad, no por la inversión inicial para crear toda la infraestructura, donde los impactos suelen ser mayores dadas las grandes cantidades de dinero requeridas en la fase de inversión.

Son algunos datos para ilustrar la importancia que puede tener llevar a cabo una correcta estrategia basada en el turismo activo, como por ejemplo, la bicicleta de montaña. Sin embargo, no hay que olvidar, como ya decíamos en nuestra anterior entrada, que no se trata únicamente de diseñar y señalizar un conjunto de rutas, sino que todo ello debe formar parte de un plan integral de desarrollo territorial y, por tanto, será necesario tener en cuenta otras dimensiones para que incidan efectivamente sobre el desarrollo de una zona. Estos elementos son: infraestructuras, marketing y sostenibilidad.

En definitiva, crear nuevos centros btt sin otras acciones que los apoyen y hacer estudios de impacto económico sobre la inversión inicial realizada, como tanto le gusta publicitar a nuestros políticos, sirve de bien poco. El objetivo debería ser trazar un plan de desarrollo de la zona tomando como eje dinamizador principal (o uno de los ejes) el turismo activo (mountain bike) e implementar un conjunto de medidas acordes para que los ejes o acciones principales tengan el efecto esperado.