Ruta por Chera y Sot de Chera

La ruta que os presentamos esta semana discurre por el interior de la provincia de Valencia, pasando por las poblaciones de Chera y Sot de Chera. Se trata de otra ruta de larga distancia (100 km) pero con los suficientes atractivos para animarse a hacerla. (Prometemos colgar pronto alguna etapa más corta).

Para empezar, la ruta parte cerca de la población de Calles, en el merendero Puentealta, junto al río Turia. Tras los primeros 10 km de ascenso continuado, llegaremos al collado de la Vereda, desde donde iremos subiendo y bajando pequeños repechos hasta llegar al desvío al pico Ropé. En esta ocasión la ruta no incluye su ascenso, pero para quien no conozca las vistas desde lo alto del pico, os recomendamos que os acerquéis. Serán un par de kilómetros más, pero sin duda el pequeño esfuerzo vale la pena. Desde aquí, iniciamos un largo descenso que nos llevará a la población de Chera, y a continuación al embalse de Buseo. Si la climatología lo permite, podéis daros un bañito antes de iniciar los 3 kilómetros de fuerte ascenso hasta el collado de la fuente de la Puerca. Superado este duro ascenso, la ruta se vuelve más suave durante un buen tramo. Antes de iniciar el descenso a Sot de Chera, habremos disfrutado de las vistas al embalse desde lo alto de la Sierra de Enmedio. Desde esta población, donde también podréis refrescaros en el río Sot, iniciaremos el último ascenso importante de la etapa que nos conducirá de nuevo a los pies del pico Ropé, para regresar desde aquí al collado de la Vereda y terminar la etapa con un largo y gratificante descenso hasta el punto de partida.

Como decíamos al principio, se trata de una ruta larga que discurre por zonas boscosas y de monte bajo, por ello recomendamos evitar los día de la canícula veraniega, a pesar de que hay fuentes a lo largo del recorrido y que podréis refrescaros en los lugares mencionados anteriormente. Además del atractivo natural y de las vistas que la ruta ofrece en alguno de sus puntos, si tenéis suerte como nos sucedió a nosotros, podréis toparos con algún cervatillo.

La primera fuente la encontraréis a los pocos kilómetros de empezar, la fuente Jórgola. Más adelante podréis rellenar los bidones en Chera (km 32) y en Sot de Chera (km 75) Tras la subida del embalse de Buseo también pasaréis por la fuente de la Puerca, pero dependerá de la época del año el que ofrezca agua.

Como siempre, podéis encontrar el track en wikiloc

Sin mapa ni GPS

Como se suele decir: la realidad supera la ficción. O, para quien lo prefiera: no pasan más cosas porque Dios no quiere. Eso es lo que pensamos en la ruta que os comentábamos en la entrada anterior. Los hechos sucedieron así.

Seis y media de la tarde de un día más que caluroso. Ascenso al último puerto de la etapa, el Pico de Espadán. El cansancio era más que notable y en nuestra cabeza solo una idea: llegar a lo alto para dejarnos caer, casi literalmente, hasta el final de la etapa.

De repente, a la altura del desvío que lleva a la fuente de la Parra (para los que conozcáis la zona) oímos una voz en la lejanía. Miramos y un hombre asoma por la vista que lleva a la susodicha fuente. Al principio pensamos que la cosa no iba con nosotros, así que seguimos dando pedales. El hombre volvió a gritar. Ahora, nos percatamos que se dirigía a nosotros. Desde nuestra posición le preguntamos qué sucedía, y el hombre respondió: no sabemos salir de aquí. Tras él, iban dos mujeres y tres niños de unos nueve años. En seguida nos dimos cuenta que realmente tenían un problema. Bajé hasta donde estaban y aquí empieza lo bueno.

El hombre me muestra un papel cuadriculado de pequeñas dimensiones, posiblemente arrancado de una libreta Enri, con unas pequeñas notas escritas a mano. Me informa que habían dejado el automóvil en una zona recreativa cuyo nombre yo no conocía, pero que imagine que se trataba que era la que está situada junto a la carretera que une Alcudia de Veo y Algimia de Almonacid. Me dice que no sabe cómo regresar allí. Consulto mi GPS, más para verificar que otra cosa, pues la solución era sencilla. Debía tomar la pista por la que veníamos nosotros la cual le llevaría hasta la carretera, y luego bajar hasta el área recreativa. El hombre me preguntó que si estaba seguro, pues había recorrido un tramo de esa pista pero había vuelto al no encontrar la carretera. Le digo que sí, pero que aún les quedan 3 o 4 kilómetros hasta la carretera. Luego otros tantos hasta el coche. El hombre y las mujeres me dan las gracias efusivamente mientras los niños parecían no darse cuenta de la angustia de sus mayores. Allí los dejé, más tranquilos y confiados tras haber encontrado la solución a un problema causado por su propia negligencia.

No les dije nada, tal vez debería haberlo hecho, ¿cómo se les ocurre salir al monte por una zona que no conocen, con la única ayuda de unas indicaciones dadas seguramente por un amigo? ¿Acaso pensaban que la montaña es como la ciudad llena de calles con nombres y señales y personas a las que preguntar? El hombre estaba siguiendo la ruta correcta, pero había llegado un momento que se había desorientado, y claro, sin mapa ni GPS, no sabía encontrar el camino correcto. Suerte tuvieron de cruzarse con alguien que pasaba por allí.
Una recomendación más a añadir a las que os propusimos tras ver la película 127 horas: si no conoces bien, pero que muy bien, la zona por donde vas a circular, no dudes en llevarte un mapa topográfico y/o un gps. Puede evitar que te metas en un buen lío.

Espina+Espadán=ruta 100 km

Otra ruta de 100 km en btt, y qué ruta. Supongo que los que conocéis el parque natural de la Sierra de Espadán y sus proximidades habréis pensado alguna vez en recorrerlo de punta a punta. Esta ruta no sólo cruza el parque de Espadán longitudinalmente, sino que además le añade la Sierra de Espina que tampoco está nada mal.

Así, os presentamos otra etapa de cien kilómetros realmente interesante (los que nos seguís en este blog, ya sabéis que últimamente nos hemos enganchado a la larga distancia). Al igual que sucedía con la ruta Jérica-Montanejos-Jérica, este recorrido podréis fraccionarlo y hacer el recorrido en dos etapas, pernoctando, por ejemplo, en la localidad de Fuentes de Ayódar o en Ayódar (no tenemos referencia de ningún establecimiento, por lo que no os podemos recomendar ninguno).

La ruta arranca en la población de Pina de Montalgrao, cerca de Barracas, para comenzar con la subida al Pico Pina, donde se encuentra en su cima la Ermita de Santa Bárbara (1.402 m). Desde allí nos dirigiremos hacia Montán, donde poco antes de llegar podremos rellenar nuestros bidones en la fuente de la Tejería (km 16). Luego pondremos rumbo a Montanejos sin llegar a entrar en el pueblo, salvo que queráis hacer alguna visita o bañaros en el río. Desde aquí , y por la sierra de los Tajos, entraremos oficialmente en los límites del Parque Natural de la Sierra de Espadán, cerca de Fuentes de Ayódar.

En esta población habremos alcanzado el ecuador de la ruta. Un buen lugar para reponer fuerzas, llenar bidones y, los que decidáis hacer el recorrido en dos etapas, para pernoctar. En los alrededores de la población hay diversos pozos naturales donde tomar el baño.

La segunda parte del recorrido es el más interesante por su entorno natural. Tras llegar a Ayódar, nos quedarán dos ascensos destacables. El primero, un puerto de unos siete kilómetros en dirección a Villamalur. Sin grandes desniveles, el ascenso continuado y por una zona boscosa resulta interesante. Desde Villamalur haremos un tramo por carretera realmente hermoso, de lo más bonito de Espadán. Abandonaremos el asfalto por un desvío que nos llevará hacia el pueblo abandonado de El Jinquer. Nuestra última dificultad montañosa será el ascenso al Pico de Espadán por su vertiente norte, desde la carretera que une Algimia de Almonacid con Alcudia de Veo. Superado este puerto y alcanzada la carretera que viene de Almedijar, solo nos queda dejarnos caer hasta Azuébar por el barrando de la Mosquera.

Sin duda, una gran etapa por su exigencia (100 km y 2.665 metros de desnivel acumulado), por su belleza y por el entorno natural por el que discurre. En una o en dos etapas, es un recorrido que hay que hacer.

Dos cuestiones a tener en cuenta: a) al no ser una ruta circular necesitaréis apoyo para los trasladados, recogida, etc. Y b) no hay demasiadas fuentes a lo largo del recorrido, por lo que si el día es caluroso aseguraros de ir siempre rellenando los bidones. Encontraréis fuentes en: Pina de Montalgrao, Fuente de la Tejerina (km 16), Fuentes de Ayódar (km 51), Ayódar (km 58), Villamalur (km 68).
Como siempre os dejamos el track en Wikiloc.

Projekt Roam: Gravity Ride Guide

Un buen día te levantas y dices: basta. La vida que llevas no es la que quieres llevar. Así que alquilas tu casa, vendes casi todas tus pertenencias, coges todo el dinero que tienes ahorrado, te compras una caravana, e inicias un proyecto basado en tu pasión: la bicicleta.
Esto es básicamente lo que un día decidió hacer una pareja norteamericana. El proyecto consiste en recorrer buena parte de Estados Unidos en busca de las mejoras rutas para practicar la bicicleta en su modalidad de descenso (Downhill, DH), y recopilarlas en una web con información adicional sobre la zona, fotografías y vídeos.

En este enlace encontraréis un artículo (en inglés) que narra los primeros pasos en el proyecto.

La página web del proyecto es: www.projektroam.com

Para que vayáis haciendo boca, aquí os dejamos el primer vídeo que han realizado.

PROJEKT ROAM: Chasing Gravity-Episode 1 from projekt roam on Vimeo.

Todos queremos ser los reyes

Parece ser que de lo mismo que los ciclistas nos quejamos de los conductores, los peatones se quejan de los ciclistas. Y es que no hay nada peor que creerse el único con derecho para circular por determinadas zonas.

Hace poco salí con la bici hacia Olocau. Para aquéllos que no conozcan esta zona he de decirles que los ciclistas circulamos por una amplía vía que va paralela a la carretera. Circulando por dicha vía y en sentido contrario, venía un hombre con dos perros a los cuales me paré a acariciar. Cual fue mi sorpresa cuando el hombre me dijo: “Qué raro que un ciclista se pare para acariciarlos con lo estúpidos que sois”. Me sorprendió bastante dicho comentario y el hombre me explicó que muchos ciclistas le amonestaban como si esa vía sólo pudiera ser usada por ellos cuando él y sus perros no molestaban a nadie.

El comentario me hizo darme cuenta que al fin y al cabo los ciclistas somos igual de intransigentes que los conductores, y no queremos que nadie ocupe el espacio que creemos exclusivamente nuestro por el simple hecho de usarlo. Tanto que nos quejamos de los conductores que se creen los dueños de la carretera, y resulta que nosotros somos iguales.

Los ciclistas queremos que los conductores aprendan a compartir las carreteras y sean respetuosos con el resto de usuarios de las mismas. Sin embargo, nos comportamos con la misma intransigencia y poco respeto con aquellos que comparten las vías por donde circulamos.
También muchos peatones de las ciudades han comenzado a mostrar su intransigencia con los ciclistas al tener que compartir las aceras con éstos, a medida que se extiende su uso en las urbes.

Todos queremos ser los reyes por donde circulamos pensando que tenemos una potestad y unos derechos que nadie nos ha dado y siempre hemos reconocido como propios.