Archivo por meses: enero 2011

Desempleo, bici y esperanza

Ayer se publicó la encuesta de población activa (EPA) con el triste record histórico de parados en nuestro país, rozando los 4.700.000 Con estos datos resulta difícil no tropezar con un parado allí por donde vas.

Hoy hemos hecho una ruta cerca de casa con las híbridas, el pronóstico del tiempo no permitía grandes planes. A mitad de recorrido hemos coincidido con otro ciclista en lo alto de un puerto. Tras intercambiar algunas palabras, el hombre nos ha comentado que tiene previsto viajar en bici desde Valencia a Santiago de Compostela el próximo mes de marzo, añadiendo a continuación: voy a aprovechar, ahora que estoy en paro. Ante el anuncio hemos tratado de responder con naturalidad, pero sabes que no va a tener fácil dejar las listas del INEM, por la coyuntura y por su edad.

Sin embargo, en el fondo había algo en él que invitaba a cierto optimismo, o, al menos, no al derrotismo que una situación como esa puede acarrear. Es una persona que se ha marcado un nuevo objetivo, realizar una larga ruta en bicicleta, que no le solucionará el problema del desempleo, pero que le permitirá seguir adelante y mantener su autoestima (ese bien tan preciado cuando estás en paro). Podría haber sido otro el reto, pero en su caso la bicicleta se ha convertido en ese clavo donde aferrarse y continuar adelante. En definitiva, un símbolo de esperanza.

Le deseamos suerte en su aventura ciclista y una corta estancia en la listas del INEM.

¡Gracias por tanta diversidad!

Para aquéllos que van en bici, para los que van en coche, para los ciclistas que ocupan toda la calzada, para los conductores que no respetan las distancias, para los ciclistas que no soportan a los conductores, para los conductores que no soportan a los ciclistas, para los que piensan que circulan solos, para los que están convencido de ello, para los que cumplen las normas, para los que piensan que no va con ellos, para el conductor paciente con el ciclista y para el impaciente, para el ciclista respetuoso con los vehículos y para los que no tienen ningún respeto, para los cazadores que creen que el monte es suyo, para los que convierten la montaña en pistas para los vehículos, para los que conducen hablando por el móvil, para los ciclistas que llevan los cascos puestos, para los “globeros” y los profesionales, para los todoterrenos convencidos de que el monte es una autopista y que el ciclista ya se apartará, para aquéllos que promueven el uso de la bicicleta y un buen acondicionamiento de las ciudades, para los que piensan que las bicis son para el verano, para los que usan la bici para hacer ejercicio y para los que hacen ejercicio desde el sofá de su casa.

Y sobretodo para aquellos blogeros que se comprometen para que ante tanta diversidad haya un poco de acercamiento algún día.

¿Un Mc’Donalds en el monte?

Alguna vez hemos bromeado que el día menos pensado tras subir un collado nos encontraremos un Mc’Donalds en medio del monte. Y es que resulta difícil adentrarte en la montaña con la intención de alejarte del mundanal ruido (y de todo vestigio de civilización) y no toparte con restos “deslocalizados”, por usar un término económico tan de moda y con tanto sentido.

Lo más frecuente es encontrarte un neumático de automóvil o tractor abandonado, aunque de vez en cuando también descubres alguna cámara de bicicleta (también hay traidores entre los nuestros). También te puedes tropezar con un automóvil oxidado, un remolque frigorífico en medio del campo, una caseta de helados prefabricada reconvertida en punto de encuentro de cazadores, cartuchos de escopeta (¿tanto costará recogerlos?), o, como se observa en la foto, un botiquín.

Allí están todos esos elementos, fuera de lugar, desorientados, en un entorno que no es el suyo. Imagino que se sentirán como cuando vas a una fiesta con la vestimenta inadecuada: con ganas de regresar a casa (la ciudad).

Cuanto más recorres el monte más cuenta te das de nuestra capacidad para contaminar, alterar y menospreciar nuestro entorno.

Ah, ¿el botiquín estaba lleno o vacío? Tendrás que abrirlo para descubrirlo.

Ruta Gátova-Montmayor-Gátova por el norte

La ruta que os presentamos no es la típica que sube al alto del Montmayor desde Gátova. Su peculiaridad es que tras la subida y descenso a Montmayor por el barranco de Calero y el barranco de la Peñarrubia, la ruta se dirige hacia la población de Altura, para ascender a Gátova por la cara norte del Pico del Águila, de forma parecida a otra ruta de la que os informamos anteriormente

El recorrido se caracteriza por subidas cortas e intensas. La primera, nada más empezar y sin haber calentado, nos exigirá el primer esfuerzo durante dos kilómetros. Si se nos atraganta podemos parar en la fuente Fuenfría que encontramos a mitad subida. A partir de aquí, la ruta es bastante cómoda. Pasamos junto a la Masía de Uñoz y salimos a una carretera. Tras unos ochocientos metros por el asfalto iniciamos la segunda subida importante con el ascenso a Montmayor por sendos barrancos con fuertes pendientes que exigirán lo mejor de nosotros. Al poco de tomar el desvío nos encontraremos con la Fuente Manyes, podemos tomar agua ahora o más tarde ya que toda la subida hasta Montmayor la haremos de bajada. Después de unos siete kilómetros de subida y ya en la cima del Alto, podremos disfrutar de unas vistas muy recomendables. Tras el descenso hasta la carretera por el mismo trayecto, continuaremos por esta para dirigirnos hacia Altura. Antes de llegar a esta población, tomaremos un desvío que nos conducirá a la Cartuja Vall de Crist. Llanearemos un poco más antes de iniciar la tercera subida seria de la etapa. Primero afrontaremos la subida al collado del Tornero y luego nos adentraremos en el barranco del Águila para llegar a Gátova.

Hay que mencionar que durante distintos tramos de la ruta coincidimos con balizas de un Centro BTT de la Comunidad Valencia, en concreto con la ruta número cinco. Al igual que nos sucedió con la ruta que os comentamos por la Sierra de Espadán hace unas semanas, parece que va en serio lo de la apertura de nuevos centros BTT. Veremos en qué se plasma todo esto.

Para concluir, decir que se trata de una ruta con 47 kilómetros de distancia, un desnivel de casi 1.400 metros y con fuertes pendiente en algunos de sus tramos (IBP de 137). Encontraréis fuentes en la salida y a la entrada del barranco de Calero, y hermosos parajes en los barrancos de Calero y Peñarrubia.
Como siempre tenéis el track en wikiloc.

Btt, Canadá e impacto económico

En una entrada anterior hablábamos de cómo los centros btt pueden ser un elemento importante de desarrollo económico para algunas zonas rurales. En ese artículo también señalábamos cómo muchas de esas iniciativas quedan inacabadas, lo que resta gran parte de su potencial dinamizador.

En otros países más adelantados que el nuestro, esto lo tienen bastante claro. Así, en 2006 la Asociación de Turismo de Bicicleta de Montaña del Oeste de Canadá ya realizó un estudio del impacto económico que suponía esta actividad sobre North Shore, Squamish y la conocida Whistler. Los resultados (en dólares canadienses de la época. El cambio actual es 1€=1.30 $) hablan por sí solos:

El gasto directo que se dejan en estas regiones los turistas de la mountain bike, es decir, no residentes en la zona que viajan para la práctica de este deporte, ascendía por entonces a 10.3 millones de dólares canadienses. Esto generó un impacto sobre la renta (valor añadido) de la zona de 9.3 millones de dólares canadienses, y se generaron o mantuvieron 195 puestos de trabajo.

La importancia de estas cifras es mayor si consideramos que este impacto se produjo únicamente en 3 meses y medio de actividad, de junio a mediados de septiembre (la climatología de la zona condiciona fuertemente el periodo de actividad), y que se trata de un impacto producido por el funcionamiento de la actividad, no por la inversión inicial para crear toda la infraestructura, donde los impactos suelen ser mayores dadas las grandes cantidades de dinero requeridas en la fase de inversión.

Son algunos datos para ilustrar la importancia que puede tener llevar a cabo una correcta estrategia basada en el turismo activo, como por ejemplo, la bicicleta de montaña. Sin embargo, no hay que olvidar, como ya decíamos en nuestra anterior entrada, que no se trata únicamente de diseñar y señalizar un conjunto de rutas, sino que todo ello debe formar parte de un plan integral de desarrollo territorial y, por tanto, será necesario tener en cuenta otras dimensiones para que incidan efectivamente sobre el desarrollo de una zona. Estos elementos son: infraestructuras, marketing y sostenibilidad.

En definitiva, crear nuevos centros btt sin otras acciones que los apoyen y hacer estudios de impacto económico sobre la inversión inicial realizada, como tanto le gusta publicitar a nuestros políticos, sirve de bien poco. El objetivo debería ser trazar un plan de desarrollo de la zona tomando como eje dinamizador principal (o uno de los ejes) el turismo activo (mountain bike) e implementar un conjunto de medidas acordes para que los ejes o acciones principales tengan el efecto esperado.