Archivo por meses: febrero 2011

La DGT apoya la bicicleta

El segundo encuentro de ciudades para la seguridad vial ha concluido con la Carta de Córdoba, que recoge 12 objetivos para crear ciudades más seguras, saludables y sostenibles.

Entre los objetivos destacan, desde el punto de vista de la bicicleta, la extensión de las zonas 30 y la planificación de una red básica de carriles bici. Estas propuestas se unen al anuncio de una próxima reforma del Reglamento de Circulación donde la bicicleta empezará a tener un papel preferente en algunas situaciones frente al resto de vehículos motorizados dentro de las ciudades.

Sin duda se trata de una buena noticia para todos aquellos que apuestan por la bicicleta dentro de las ciudades. No será fácil convencer a las autoridades locales y otros colectivos (alguna asociación ya ha planteado su rechazo a que las bicicletas puedan circular por las aceras de más de tres metros de ancho como ha anunciado la DGT) de que la bicicleta es un elemento fundamental en la transformación de nuestras ciudades hacia modelos más sostenibles y saludables.

Contar con el apoyo de la DGT es un primer paso importante. Todo se andará (o se pedaleará).

Viaje por Suiza: siete ideas, siete imágenes

En la entrada anterior os proponíamos viajar por Suiza y os aconsejábamos algunas webs para ello. Ahora destacamos 7 aspectos de nuestra experiencia por aquellas latitudes durante el verano de 2010.

1. En Suiza todo es perfecto. Esa es una de las primeras sensaciones que tienes en ese país. Todo está limpio y cuidado. La gente es muy respetuosa y cívica. No debería ser algo destacable, pero viniendo de un país de carácter latino esas cosas sorprenden y mucho.

2. Las bicicletas son importantes. Sin llegar al paraíso holandés, los suizos tratan a los ciclistas y las bicicletas al mismo nivel que otros medios de transporte. Carril bici, señalizaciones, intermodalidad (subirla al bus y al tren), rutas señalizadas, estaciones para recargar las baterías de las bicis eléctricas, etc.

3. Naturaleza en estado puro. Praderas, bosques, lagos, ríos,… El escenario perfecto para la bicicleta.

4. Dureza, si quieres. Si buscas un terreno exigente, sin duda allí lo encontrarás. Los Alpes acabarán contigo si te lo propones. Pero si lo que buscas es una ruta más tranquila, también hay recorridos alejados de las cumbres asequibles para cualquier cicloturista.

5. Demasiado asfalto. Suiza es un país tan desarrollado que los caminos asfaltados llegan a demasiados sitios. Para ser una ruta de mountain bike hicimos demasiados kilómetros por asfalto. En ocasiones se agradecía porque las subidas eran interminables.

6. Llévate el chubasquero. Es casi imposible que durante una semana o diez días no llueva algún día. Y si te pilla en la cima de un puerto como a nosotros, pasarás frío aunque sea pleno agosto.

7. Paisajes de ensueño. No olvides tu cámara fotográfica o te arrepentirás.

Una propuesta para el verano: Suiza

Se acerca el momento de ir pensando qué viaje vamos a hacer en las próximas vacaciones veraniegas y empezar a organizarlo. Nosotros todavía andamos estudiando opciones (¿alguna propuesta?) Para los que estéis como nosotros, os sugerimos Suiza. Como os comentábamos en la entrada anterior, fue el primer viaje que hicimos contratando el servicio de traslado de equipaje: sí, tú vas durmiendo cada día en una localidad y una empresa te lleva el equipaje de una población a la otra. Sencillamente maravilloso, especialmente en los viajes con bicicleta de montaña. Aunque como decíamos en la entrada anterior, en los viajes por carretera se pierde algo de encanto.

Contratamos el viaje con la empresa Bike-explorer que ofrece tanto viajes guiados (vas con otros ciclistas y un guía en unas fechas determinadas) como viajes autoguiados (te dan toda la información y vas a tu aire en las fechas que elijas). Nosotros elegimos los autoguiados. En concreto hicimos la ruta que denominan Top of Berner Oberland. Lo bueno de viajar con este tipo de empresas es que todo resulta muy sencillo, ellos se ocupan de todo: diseño de la ruta, reservas de hoteles, traslado de equipaje, etc.

Lo curioso de esta empresa es que el servicio de traslado de equipaje de una localidad a otra lo tiene subcontratado con otra empresa, y esa sí que es una empresa especializada en viajes en bicicleta, además de otras actividades. La empresa en cuestión es SwissTrails. Como veréis en su página web, organiza todo tipo de viajes (carretera, montaña y más), también puedes diseñar tu propio viaje o alquilar bicicletas de todo tipo, incluido eléctricas, ya que en Suiza existe una red de rutas para estas bicicletas donde a lo largo del recorrido hay estaciones para recargar la batería de las bicicletas. Los suizos son así de organizados, igualito que en España. En fin, una empresa que si estáis pensando en viajar por el país alpino debéis tener en cuenta. También os recomiendo que pidáis el catálogo en papel, está todo mejor explicado que en la web (ese fue uno de los motivos por el que elegimos Bike-explorer, con la información de que ahora disponemos, probablemente nos hubiéramos decidido por SwisTrails).

Por último, y si pensáis en Suiza como una opción, también debéis visitar la página web de turismo de Suiza, donde ofrece mucha información para viajar en bicicleta, tanto por carretera como con bicicleta de montaña.

Otro día os contamos algunas cosas de cómo nos fue el viaje.

Alforjas

Nuestro primer viaje con alforjas coincidió con nuestro primer viaje cicloturista. Hicimos el Camino de Santiago y recuerdo la sensación de libertad que te produce llevar contigo todo lo necesario, no tener obligación de llegar a un punto concreto, ser como Forrest Gump y empezar sin saber cuándo acabar.

Con el tiempo hemos hecho muchos viajes con alforjas, y a pesar del peso extra que mueves, una vez te pones en marcha la diferencia de velocidad debido a las alforjas no es determinante para el disfrute del viaje.

Cuando hicimos la Transpirenáica notábamos más el exceso de equipaje por los comentarios de los demás ciclistas diciéndonos que llevábamos mucho peso, que por las propias alforjas. Tal vez debimos haber llevado menos cosas, pero siempre he pensado que algunas de las subidas que hicimos no las hubiera podido hacer de no ser por las alforjas, ya que en caso contrario hubiera derrapado.

El verano pasado decidimos irnos a Suiza y por primera vez contratar el traslado de equipaje (de eso hablaremos en la próxima entrada) con lo cual ya no llevábamos alforjas. Así, pasara lo que pasara, cada día había que llegar a la siguiente población de destino donde nos esperaba el equipaje. Por otra parte tengo que reconocer que el haberlo hecho con alforjas hubiera sido un suicidio, porque en Suiza, aunque la mayoría de los caminos ya están asfaltados, los puertos son largos y con bastante desnivel. En esa ocasión me alegré por la opción elegida.

De todas formas, pese al esfuerzo extra que tienes que hacer y las muchas veces que lo pasas mal pensando que no llegas al final, siempre he disfrutado de manera diferente los viajes con alforjas. Como si fueran más pausados y el hecho de no tener la obligación de llegar a un destino concreto (aunque en realidad tengas reservado todos los hoteles) te hicieran disfrutar más de lo estupendo que es realizar un viaje en bicicleta.