¿Cuántos kilómetros resistió este invento del TBO?

Parches reventón_antes

La cosa fue así.
Segundo día de una pequeña escapada cicloturista, cargados con nuestras alforjas, tienda de campaña y demás bártulos. Pedaleábamos alejados del mundanal ruido de la ciudad; cerca de la Sierra de Cazorla, ahí donde solo hay carreteras solitarias, aldeas perdidas y naturaleza.

Iniciábamos un largo (y merecido) descenso para terminar la etapa, cuando de repente la rueda trasera de Sonia revienta con un sonoro estrépito. Examinamos la rueda confiando que sea la cámara lo que ha reventado, pero no, ha sido la cubierta.

Oh, gran problema. ¿Qué hacemos en medio de la nada y de un fin de semana largo y festivo? Nos ponemos el traje de MacGyver y vemos qué herramientas y utensilios tenemos. El corte de la cubierta no es muy grande así que se nos ocurre ponerle parches; sí, los mismos que utilizamos para reparar los pinchazos de la cámara. En otra ocasión ya los habíamos usado en una ruta con bicicleta de montaña y el invento aguantó. ¿Por qué no funcionará aquí?

Nos liamos a poner parches por dentro y por fuera de la cubierta. Antes decidimos cambiar la cubierta y ponerla en la rueda delantera ya que soporta menos peso (no lleva alforjas), a pesar de que implica algo más de riesgo si vuelve a reventar. Bajaremos despacio.

Intentamos reforzar la cubierta liando unas bridas alrededor, pero entonces no podremos frenar. Finalmente desistimos. Echamos de menos no llevar cinta aislante para sujetar mejor los parches y evitar que el corte se haga más grande. No se puede llevar de todo cuando haces cicloturismo. Antes de reiniciar la marcha pruebo si la rueda aguanta unas pedaladas. Parece que sí. Cuando lo tenemos todo listo reemprendemos la ruta con cautela y tirando de freno en la bajada.

El camping donde tenemos previsto dormir está a unos doce kilómetros. Confiamos en llegar. Una vez allí, ya veremos qué hacemos con los ochenta y cinco kilómetros que nos quedan mañana.

Llegamos al camping sin problemas. La rueda va estupenda a pesar del corte y la deformidad que presenta. Veinte, treinta y hasta cuarenta kilómetros por hora y los parches siguen ahí. Decidimos que mañana salimos así confiando que los parches aguanten. Todavía nos quedan más por si hay que reforzar.

Aunque con cautela disfrutamos de la última etapa. Solo tenemos que reforzar la cubierta con otro parche y conseguimos completar la etapa. A veces las soluciones más sencillas son las mejores.

Otra experiencia y otra aventura. Es lo bueno de viajar en bicicleta. Así llegaron los parches y la rueda deformada…

Parches reventón_después

3 pensamientos en “¿Cuántos kilómetros resistió este invento del TBO?

    1. wibikes Autor de la entrada

      Diría que llevar una cubierta de repuesto es demasiado. Salvo que vayas a viajar muchísimos kilómetros por zonas recónditas. En general, si las cubiertas están en buen estado (no muy viejas y no muy desgastadas) entonces no es necesario llevar de repuesto.

      Responder

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