Escapada por la Serranía de Cuenca

No tenía pensado escribir ninguna entrada sobre ella, pero ahora que han pasado unas semanas y los días veraniegos parece que nos abandonan irremediablemente, el recuerdo de aquel maravilloso fin de semana vuelve a mi mente con más intensidad.

En ocasiones miramos demasiado lejos cuando pensamos en lugares para disfrutar de la bici, cuando tenemos lugares cercanos que vale la pena descubrir. Nuestra ruta por la Serranía de Cuenca fue una de esas escapadas de fin de semana que dan sentido al cicloturismo: naturaleza, sosiego, carreteras tranquilas y pueblos donde el tiempo pasa más despacio.

Con nuestro campo base en la ciudad de Cuenca (lo que nos permitió degustar sus platos típicos por las noches: morteruelo, huevos con patatas a lo pobre, ajoarriero), disfrutamos de dos etapas duras, exigentes, pero que cumplieron ampliamente con nuestras expectativas.

Para no extenderme demasiado, destacaré tres cosas de nuestro viaje:

 

Transitar por carreteras que en la mayoría de mapas figuraban como pistas forestales. Podéis imaginar lo hermosos y tranquilos que resultaron algunos tramos, especialmente uno de la segunda etapa: al poco de dejar atrás Las Majadas comenzamos un largo descenso (8 km) junto al arroyo del Obriguillo. Hermoso, muy hermoso. No hay más palabras.

 

La parada que hicimos en Tragacete para reponer fuerzas el segundo día. Mientras degustábamos unos bocatas, contemplábamos como una pandilla de chavales se divertían en el parque. Apenas tendrían diez años. ¿Quién juega hoy en día, a esa edad, en la calle de nuestras ciudades? Son las cosas buenas de la vida en los pueblos.

 

Todo gran viaje merece un gran colofón. El nuestro lo tuvo. Cuando llegamos a Villalba de la Sierra, donde concluía la segunda etapa y por tanto el viaje, el sol calentaba. El cansancio era notable, pero satisfechos por el fin de semana. Entramos a Villalba por un viejo puente sobre el Júcar, y allí estaba. El río hacía un pequeño remanso con una pequeña playa. Los lugareños deben refrescarse allí, pensamos, pero a esa hora no había nadie. El sol se colaba entre las hojas de los árboles. El lugar era perfecto. Sin pensarlo dos veces, buscamos el acceso a aquel pequeño paraíso. Nos despojamos de los maillots y nos zambullimos en las frescas y, por aquellos lares, transparentes aguas del Júcar. Maravilloso.

 

No lo negaré, las etapas fueron duras, por la distancia y por el desnivel. Pero teníamos todo el día para disfrutar de la bici y el paisaje. Y lo hicimos.

Os dejamos los tracks por si queréis disfrutar de un buen fin de semana.
Cuenca-Las Majadas-Cuenca
Villalba de la Sierra-Tragacete-Villalba de la Sierra

3 pensamientos en “Escapada por la Serranía de Cuenca

  1. Joserra

    Ains mi tierra!!! Dos buenas jornadas de ciclismo sí y mejor todavía los sitios por los que pasaríais, la zona de Las Majadas con sus ‘callejones’ te pueden desembocar en unos miradores chulísimos y la de Tragacete en plena serranía alta conquense… que voy a decir.

    Hace mucho que no subo por allí, la pereza de tener que coger el coche 1h de ida y otra de vuelta, pero el que vaya cargado con la bici por Dios que no vuelva sin ver esas zonas.

    Gracias por publicar ambas rutas! Me las añadiré en Wikiloc que seguro que alguna pista/tramo me vienen fenomenal para el futuro.

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  2. Mviana

    Cuánta razón tienes cuando dices que no hay que irse muy lejos para disfrutar de rutas espectaculares. Debemos apreciar más lo que tenemos tan cerca. Saludos.

    Responder

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